
La verdad es que tu y yo nunca hemos sido amigas. En honor a la verdad, yo siempre te he tenido, querida Francia, un poquito de rencor y otro poquito de odio.
No he tenido esos malos sentimientos hacia ti por ningún tipo de concepto cultural, social o por simple iberismo estúpido. Es que tú siempre te has portado mal con nosotros. Verás, yo no había nacido, pero considero que encerrar en campos de concentración a nuestros exiliados y matarlos de hambre, frío y enfermedad roza la crueldad más extrema. Liberarlos solo para utilizarlos como carne de cañón contra los ejércitos alemanes en la línea Maginot, haciéndolos trabajar como esclavos en las trincheras, la sobrepasa con creces.
Y hacer lo imposible para impedir nuestra entrada en la CEE tampoco estuvo bien. Yo comprendo que jode tener que repartir el pastel con uno más, pero creo que tu posición se centró más en un anti-iberismo sin razón que en ningún otro tipo de concepto o explicación económica o política.
Por no hablar, claro, del boicot a nuestros productos. Te lavaste las manos mientras vuestros ciudadanos tiraban al suelo la fruta (que no son solo esas cosas redonditas que se toman de postre, sino también el sudor y el duro trabajo de muchos de nosotros) ante la pasiva mirada de tus fuerzas de seguridad.
Vamos, que siempre fuiste una hija de puta. Y no creo que lo hagas por maldad, creo que el problema está en que te sientes superior. Piensas que le has dado la verdad y la democracia al mundo, que sin tí seguiríamos en el paleolítico persiguiendo ovejas berserker y que el pan lo inventaste tú (lo juro, se lo oí a un francés). En el fondo no eres más que los Estados Unidos en versión Europa.
Pero tu última actuación, querida amiga del norte, te ha dado un punto a favor que me ha hecho odiarte un poquito menos y quererte un poquito más.
Por una vez, y sin que sirva de precedente, yo estuve contigo. Cuando todos callaban, yo salí por la ventana y grité tus éxitos. Cuando todos vitoreaban a tu contrario, yo te animé a tí. Y entonces hiciste el milagro. Primero le regalaste uno a mi país, luego otro y al final uno más.
Y cuando terminaron esos dos jodidos tiempos nos eliminaste 3 a 1 del puto mundial.
Ahora por fin volverá el silencio a las tardes-noches de mi vecindario, la tranquilidad a las calles madrileñas antaño atestadas de borregos bicolores rojo-amarillo, la armonía de ver la información importante al inicio de los informativos...
Y no creas que peco de optimismo o de ingenuidad. No creo que la mongolización televisiva de mi sociedad vaya a terminar con el mundial. Volverán a la estulticia del Gran Hermano, el famosete de turno y la folclórica muerta. A la risa fácil, el amarillismo y la ignoracia. Pasarán del "¡¡¡¡EPPAÑA EPPAÑA!!!!!" al "¡¡¡¡MADRÍ MADRÍ!!!!!" antes siquiera de que nos de tiempo a apagar la televisión.
Se enfadarán con el árbitro del siguiente partido de la liga de su puta madre al mismo ritmo al que suben sus hipotecas. Cambiarán la relativa cadencia sexual que aún les unía a la desconocida con la que viven por la paja mal hecha y las tetas mal operadas de la nueva super-famosa que cuenta de plató en plató como le pegaba no se quién. Olvidarán su sueldo de mierda, sus mentiras aceptadas y el niño llorón que no debieron tener ni pueden mantener por el cotilleo ignorante y la risa fácil. Correrán solos, gritando y riendo, por la empinada cuesta de la monotonía que les conduce inexorablemente hacia la estulticia y la mediocridad.
Olvidarán el deseo, la pasión y el pensamiento.
Olvidarán la vida.
Y te preguntarás, amiga gala, por qué prefiero este tipo de mongolización socio-televisiva a la del mundial. En realidad, no es más que una cuestión de simple y egoista comodidad personal.
Me gusta tener mi ventana abierta al silencio. Me gusta la tranquilidad, me gusta la quietud. Desde mi habitación no oigo sus teles, ni escucho sus granhermanos o sus salsasrosas. Mi reproductor de mp3 es una coraza urbana que me impide oir sus comentarios estúpidos, sus cotilleos infames. Su hipocresía relativa.
Me gusta disfrutar de la brisa nocturna desde la ventana, del silencio de la noche y de una buena copa de vino. Me gusta la soledad del pensamiento.
Y me revienta de forma cuasi-homicida que me destrocen mi pequeño y relajado mundo con un jodido GOL.
Así que por el silencio, por la calma, por las noches claras de pensamientos oscuros, por la quietud de la luna sobre el buen vino... Por todo esto, y por mi propia tranquilidad, gracias, Francia.
Muchas gracias.
28.6.06
Gracias, Francia
Balado por Oveja berserker a las 11:36 AM
Rebaño Balar para relatar
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


7 balidos:
Todos, todos lo deseábamos. Y para más inri con tres roscos (según oí) que nos cayeron más fríos que un granizo. Se acabaron las chorradillas del mundial.
Viva el pin pon. û.ú
Jovenes sois y sabiduria teneis no aún, jovenes padawans.
Agosto en (cuatro lo dice) puta Champions Ligui volverá, y de "GOL" gritos las calles llenarse a volverán. Pues más mundiales que vosotros vivido he yo, y se que verdad lo que yo digo es.
Aún así, decir debo que putos gabachos gran servicio hecho nos han.
P.D: Dicen que rula por internete el video de la mayor orgía del mundo con 500 japoneses follando a la vez. Mentira. El vídeo de la mayor orgía del mundo lo tiene TVE. Miles de personas dadas por culo en el incomparable marco de la Plaza de Colón.
A LA MIERDAAAAAAAA, OEEEEEEEEEE!!!!!
OPÁ, HEMÓ VUELTO A PRINGÁAAAAAA!!!!
Bravo, Bravo!!!!
Bueno, creo que las fiebres te sientan de puta madre. Suscribo todo lo dicho :P
He visto mucha gente agradecida con Francia por internet, por razones distintas, incluso opuestas.
Yo queria que ganara Francia pero lo mio es un deseo de corto recorrido pues espero fervientemente que Brasil la elimine en el proximo partido.
es cuestion de prioridades fobicas y la tonteria personal de cada uno.
que gran placer ver que en las noticias que el mundial se ha convertido de repente en una simple competicion deportiva.
Eini: Efectivamente, con tres roscos. Para dejarse la garganta gritando GOL :P
Mario: No va a ser igual, porque en la champions cada uno es de un equipo, así que al menos no habrá mongolización colectiva.
Cordero: Y yo me suscribo a esas locas del futbol tan buenas que has colgado en tus post sobre el mundial :P
Rufus: A mi la verdad me da igual quién gane: el hambre y la pobreza de Brasil no terminarán solo porque ganen un jodido mundial más. Lo único que espero es que ningún mangarrán lo grite a menos de 300 metros de mi ventana.
Me alegro de tenerte por aquí.
¿Francia? ¿No la denominaban ya Gabachia?
Desgraciadamente, aun no :(
Publicar un comentario en la entrada